Las pymes afilan sus armas en la guerra por el talento
Mayor agilidad, cercanía, flexibilidad, autonomía o la oportunidad de trabajar en proyectos innovadores, las bazas de las pequeñas
La llegada de la IA y el resto de tecnologías exponenciales ha recrudecido una encarnizada guerra por el talento en la que las empresas compiten por llevarse a los mejores profesionales. Una contienda en la que las grandes compañías suelen llevarse el gato al agua y para la que no dudan en sacar músculo y todo su sex appeal para conquistar a ese personal altamente cualificado escaso y en posición de escoger. Pero a las todopoderosas multinacionales y empresas perfil IBEX les ha salido un inesperado competidor que también necesita captar a ese mismo capital humano altamente cualificado si quiere ser competitivo: las pymes.
Según el informe La Paradoja del Talento, publicado recientemente por OBS Business School, el 62% de las pequeñas y medianas empresas no logra encontrar el talento que necesita para poner en marcha y desarrollar sus proyectos. Un problema que hace apenas diez años únicamente afectaba al 3% de estas empresas. “Existe un claro gap entre la capacitación de las personas que salen de las carreras y lo que necesitan las pymes”, confirma el profesor responsable del estudio, Lorenzo Muriel.
La logística, la industria y la salud son los sectores más afectados por esta escasez, mientras que la dificultad para cubrir puestos de trabajo afecta especialmente a las posiciones relacionadas con los oficios, los servicios técnicos, la actividad comercial, las ingenierías y las TICs.
La falta de preparación es una de las principales dificultades que encuentran las pymes a la hora de encontrar candidatos. En general, la propia evolución de esta tipología de empresas, cada vez más sofisticadas, digitalizadas y con orientación internacional, hace que sus requerimientos de talento sean cada vez más exigentes y parecidos a las de las grandes compañías.
El 62% de las pequeñas y medianas empresas no logra encontrar el talento que necesita para poner en marcha y desarrollar sus proyectos
El dominio de idiomas, la digitalización y la gestión de proyectos, por ejemplo, son conocimientos que se demandan cada vez más en los entornos de las pequeñas y medianas empresas, y que no resulta sencillo encontrar en los procesos de selección. Otras competencias en las que se detecta una brecha entre lo que demandan los empleadores y el perfil de los candidatos son el compromiso, la profesionalidad, la iniciativa y la orientación al cliente.
Dentro del amplio espectro que compone el universo pymes, las empresas medianas encuentran mayores problemas que las micro pymes para disponer de conocimientos y habilidades en trabajo en equipo diverso, gestión de proyectos, digitalización, tecnologías de la información e idiomas.
La particular naturaleza de las pymes, en las que las posiciones no suelen estar tan especializadas ni las responsabilidades tan delimitadas como en las grandes estructuras, añade otro grado de dificultad a esta búsqueda infructuosa de talento. Y es que, recuerda el profesor Muriel, “Muchas veces estos profesionales deben desdoblarse y tener una orientación multitarea. No solo tiene que estar capacitados para desempeñar un trabajo, sino también para la gestionar equipos”.
El rodillo de las multinacionales
Pero si hay desajustes en la parte de la oferta, también la hay por la parte de los demandantes. El informe revela que muchas pymes tienen dificultades para cumplir con las expectativas de los candidatos en términos de remuneración, beneficios sociales o estabilidad, factores que en buena medida siguen copando las preferencias de los profesionales a la hora de decantarse por una empresa para trabajar.
La progresiva democratización de la tecnología debería contribuir a igualar la situación. Sin embargo, aunque las aplicaciones son cada vez más accesibles, Lorenzo Muriel recuerda que no basta con implementarlas. “Es necesario invertir en esas tecnologías para desarrollarlas y aplicarlas, en formación de la plantilla para manejarlas, en gestionar las resistencias que siempre genera cambiar de un modelo tradicional a uno más cercano a la era digital…. Y ahí las grandes parten con ventaja porque disponen de más medios”.
Muchas pymes tienen dificultades para cumplir con las expectativas de los candidatos en términos de remuneración, beneficios sociales o estabilidad
Para limar esa desventaja, el informe insta a las pymes a rediseñar sus políticas de personal para acercarse más a las actuales preferencias de los candidatos. Entre las medidas que estas empresas ya están poniendo en marcha para mejorar su acceso al talento cualificado, destaca la formación de trabajadores y directivos, utilizada por el 81% de las encuestadas, o la reorganización interna mediante promociones y/o reubicaciones, presente en el 48% de los casos.
En el informe de OBS las pymes piden ayuda a las administraciones para reducir la brecha. Ayudas a la contratación, la flexibilización de la legislación laboral, el fomento de los oficios o una mayor adecuación del sistema educativo a las necesidades de las empresas son algunas de las soluciones que reclaman.
La pyme contraataca
Pero quien piense que David no tiene ninguna oportunidad contra Goliat en esta desigual batalla por el talento, se equivoca. Las pymes también cuentan con sus bazas para igualar las tornas a la hora de seducir al mejor talento. Y no son bazas insignificantes. Almudena Rodríguez-Tarodo, directora de Employer Branding y Comunicación Interna de Grayling, piensa que la seguridad y los mejores sueldos que ofrecen las grandes compañías son ventajas significativas, pero no necesariamente imbatibles para las pequeñas empresas. “Las pymes pueden competir con otros aspectos igualmente atractivos para el talento, como la oportunidad de trabajar en proyectos innovadores, la agilidad en la toma de decisiones o un ambiente de trabajo más cercano y familiar”, destaca.
Esta especialista recuerda que existen otros atributos positivos que hacen a una empresa atractiva para trabajar. Por ejemplo, la identificación personal con el propósito corporativo, “una cultura que valore y reconozca a los empleados o la flexibilidad para compatibilizar la vida profesional y laboral”. Y ahí, las pymes suelen tener mayor margen de maniobra que las rígidas estructuras de las grandes corporaciones.
Frente al paso grueso y lento de los gigantes, las pequeñas pueden presumir de una mayor agilidad y también osadía cuando se trata de innovar, algo que es irresistible para determinados perfiles
Por otra parte, añade Rodríguez-Tarodo, desde un punto de aprendizaje y desarrollo de carrera, la pyme puede ser una escuela imbatible. “Ofrecen la oportunidad de centrarse en una visión más amplia, permitiendo a los empleados desarrollar una variedad de tareas relacionadas con una misma función. Además, brindan la posibilidad de participar en proyectos desde su inicio hasta su finalización, lo que resulta en una mayor satisfacción al ver el impacto directo de su trabajo”.
Frente al paso grueso y lento de los gigantes, las pequeñas pueden presumir de una mayor agilidad y también osadía cuando se trata de innovar, algo que puede resultar irresistible para determinados perfiles, especialmente, los jóvenes. “Muchos nuevos perfiles ingenieriles buscan proyectos en los que puedan estar cerca del desarrollo y la innovación”, comenta la directora de Employer Branding y Comunicación Interna de Grayling.
El informe de OBS resalta también las dificultades que encuentran las pymes para lograr el compromiso a largo plazo de ese talento. Para Lorenzo Muriel, estás empresas tienen mucho que ganar en ese aspecto en la medida en que sepan «generar una cultura de confianza, de valores, de transparencia, de conocimiento de la persona, de reconocimiento, de bienestar de formación continua, de planes de carrera, de oportunidades de crecimiento». En definitiva, concluye, “si logran transmitir la idea de que trabajar en una pyme es hacerlo en un lugar que te brinda la oportunidad de hacer cada vez más cosas, de tomar más iniciativas, de tener más capacidad de decisión… Un lugar que te ayuda a mejorar tu empleabilidad”.